Tarot

Cruz celta

La tirada clásica más profunda: diez posiciones que desarman una situación desde varios ángulos a la vez. Se lee más despacio, y vale la pena cuando la pregunta tiene varias piezas en movimiento.

Se saca aquí y no se guarda. Nada queda ligado a ti.

Las posiciones

  1. El presente Dónde está la situación.
  2. Lo que la cruza La tensión que la atraviesa.
  3. Fundamento De qué creció esto.
  4. Pasado reciente Lo que se está yendo.
  5. Lo que sostienes A qué apuntas conscientemente.
  6. Lo que está cerca Qué se acerca en este tramo.
  7. Tu postura Cómo estás parado en esto.
  8. A tu alrededor Qué añaden las personas y el entorno.
  9. Esperanzas y miedos Lo que quieres y lo que temes, a menudo lo mismo.
  10. Hacia dónde lleva Hacia dónde va y en qué influyes.

Va bien para una situación enredada que ya has pensado. La décima posición pregunta hacia dónde va esto y en qué influyes, y por eso aquí no se llama desenlace.

Lo que esta tirada no hará

Da temas para pensar. No responde sí o no, no pone fecha y no dice qué decidirá otra persona. Esas tiradas no están aquí a propósito.

Cómo barajamos

Las cartas se sacan con una fuente aleatoria criptográfica y una mezcla uniforme: cada carta es igual de probable en cada posición y la orientación es una moneda aparte. Nada se elige para encajar con tu pregunta ni para venderte algo, y la tirada queda fijada antes de interpretarse.

Guardar tus tiradas

Con una cuenta, la carta del día se saca una vez y no cambia, las tiradas se guardan con tus notas y la lectura queda a un paso.

Ir al tarot

Las cartas son estímulos para reflexionar. Describen temas, no acontecimientos.

Para la autorreflexión y el entretenimiento: no es una predicción del destino ni un consejo profesional.